Tendencias en el maquillaje de novia 2015

Voy a aprovechar el post de hoy para, a la vez que hablamos de las tendencias, ofrecer alguna pauta o consejo que deberéis seguir para que el día de la boda vuestro maquillaje no se convierta en una pesadilla

Es justo decir que las “tendencias” nos vienen impuestas y que a todos nos gusta seguirlas pero hay que ser consciente de lo que nos sienta bien o no. Es decir, hay cosas que por mucho que se “lleven” a uno le pueden sentar como una patada en el sitio que más os duela. Por ejemplo, esta año se lleva de nuevo, los pantalones campana y a mí, me encantan, pero soy muy bajita, así me tendré que resignar a no ponérmelos si no quiero parecer un diábolo.

Dicho esto, en el maquillaje lo que nos influye son los colores que marcan tendencia. Este año, la verdad, es que tenemos una gran variedad y muchas posibilidades porque la lista de colores de moda es amplia, unos 10, desde los colores típicos de un paisaje tropical (verdes, turquesas,…) hasta los que predominan en un safari africano (tierras, ocres…). Incluyendo el MARSALA, como la gran novedad de este año, que para que nos entendamos es el color “morado berenjena”

Evidentemente el maquillaje de novia no es igual que el maquillaje que podemos utilizar para ir a trabajar o de fiesta con los amigos.

¿Cómo vamos a introducir esos colores en nuestro maquillaje de novia?

Teniendo en cuenta

  • Primero la hora a la que se celebrará el enlace, es decir, no es lo mismo una novia que se casa de mañana que la que se casa por la tarde/noche que admite un poquito más de sofisticación.
  • Segundo, el tono natural de la piel y del pelo, no es lo mismo una mujer con una mujer muy, muy blanca, rubia (tipo sueca) o morena (tipo Blancanieves) que una mujer de raza negra. Entre ambos tipos de mujeres existen un montón de perfiles: pelirrojas, no tan blancas, morenitas, pieles cetrinas….. No a todas les sientan bien los mismos colores y, como he dicho antes a la que le sienta bien un azul a otra puede parecer que le han dado un puñetazo y no queremos eso ¿verdad?
  • Y tercero, no haciéndote sentir que el día de tu boda eres otra. Quiero decir, no te sientas disfrazada. Si no eres de maquillarte nunca, necesitarás sentirte guapa pero no que, cuando pases por un espejo, no te reconozcas. Te debes sentir a gusto, guapa, especial y sobre todo segura de ti, porque ese día te mirará todo el mundo, te harán miles de fotos, que mirarás miles de veces, y sería muy triste que no te reconocieras en ellas y pensaras que era la boda de otra persona.

Una vez establecidas estas bases, empecemos por el ROSTRO. Este año la tendencia es lo NATURAL, pero esto no significa que tengamos que ir con la cara lavada. No, no, no…. ¡ni se os ocurra!  Lo que tenemos que conseguir es que el efecto de nuestro maquillaje luzca lo más natural posible y con efecto de buena cara. Para ello, existe una prioridad: tener una estupenda piel, tratada, para que pueda estar saludable y radiante, ese día y todos los días de tu vida.

Una vez que esta prioridad esté cumplida (para lo que tendréis que empezar a cuidar vuestra piel unos meses antes, tal y como os contaba en el post Cuidados básicos para tu piel) os voy a dar unos consejos, aunque el primero de todos sería que no ahorréis en el maquillador. Contactar con un profesional que sea de vuestro agrado y que os realice alguna prueba, sobre todo si no estáis acostumbradas a maquillarse:

  1. Elige un tono de base de maquillaje adecuado al tuyo propio. Ni más claro, ni más oscuro. Por favor, evita el efecto Geisha (tu cara “megablanca” en comparación con el resto de tu cuerpo) y el efecto máscara (que tu cara se vea más bronceada que el resto de ti). De verdad, no quieras llevarte un disgusto cuando veas las fotos. Las texturas más adecuadas son las que permitan un acabado natural y mate, que resistan el calor y la humedad. Un maquillaje en polvo cremoso sería una buena opción, pero tu maquillador@ seguro te aconsejará el apropiado para ti.
  2. Utiliza el corrector para corregir, única y exclusivamente. No quiero ver “mapaches” con velo.
  3. Hay que mantener la piel mate, sin brillos, aplicando para ello polvos traslúcidos uniformemente por todo el rostro. Si es necesario retocar durante el día, no os preocupéis, que os diré lo esencial para un kit de emergencia más tarde.

Para los OJOS este año se admiten los colores alegres, vivos, luminosos y vibrantes, en sus distintas tonalidades, de las más suaves a las más intensas para las más atrevidas. Como os dije antes, no favorecen los mismos colores a todas. Pero por regla general, a las novias se les aplican los tonos pasteles, es decir, aquellos más suaves dentro del color elegido, pero es cierto que este año los ojos se llevan más intensos, por lo que os recomendaría que la que sea más atrevida y quiera, puede realizar con cualquiera de ellos el efecto ahumado (smoke eyes) huyendo, eso sí, del negro, que lo reservaremos para irnos de fiesta otro día. Los tonos predominantes serán:

  • azules, desde el suave aguamarina, pasando por los turquesas hasta el tono cobalto más clásico
  • verdes, destacando los tonos hoja, oliva, militar
  • tierra, el amarillo vainilla, almendra tostada, camel, marrones más intensos
  • marsala (o morado/berenjena/ciruela), es la NOVEDAD de este año junto con el blanco,
  • aunque se llevan las sombras metalizadas, y son ideales para los looks de noche, yo prescindiría de ellas si soy la novia.
  • pestañas muy marcadas es también tendencia en esta temporada, incluso postizas, pero si no eres muy “apañada” puedes realzarlas aplicando varias capas de máscara de pestañas consiguiendo un efecto “muñequita”. Eso sí, os aconsejo que utilicéis un producto “waterproof” o resistente al agua, porque me apuesto lo que queráis que alguna lagrimita correrá por vuestro precioso rostro y no queremos que nuestros sentimientos arruinen nuestro maquillaje ¿verdad?
  • el delineador, es vital y con el efecto de mirada felina, es decir, pronunciando los “rabitos del ojo”.
  • Las cejas, siguen siendo protagonistas, y en las novias también. Son el marco de nuestra mirada y las que le dan expresión a nuestro rostro. Se seguirán viendo con un aspecto natural (que no significa sin depilar ¿de acuerdo?), gruesas y marcadas.

Para las MEJILLAS apostaremos por tonos rosas y anaranjados aunque el mejor es aquél que sea más similar a tu tono natural cuando te sonrojas.

Debéis aplicarlo  a toquecitos suaves, con movimientos circulares, comenzando en el centro de la mejilla (la zona que más se levanta al sonreír) y difuminando desde el pómulo hasta la sien, evitando invadir el contorno del ojo y dejar unos dos dedos entre la nariz y el rubor.  Os dejo una imagen para que sepáis cómo aplicarlo según la forma de vuestro rostro.

Nuestros LABIOS, se llenarán de tonos naranjas o corales (que continua de moda como la temporada pasada), suaves rosas a fucsias intensos, morados o marsala, sin olvidarnos de los tonos nude y el eterno rojo pasando por el burdeos. La tendencia general es que todos lleven brillos por lo que el gloss será esencial, pero en el caso de las novias, a mí personalmente, no me gusta, prefiero que sean mates.

Otro consejo que os doy es que si le dais protagonismo a los ojos, los labios deberán ser maquillados de una forma más natural y, si por el contrario os gusta dar más protagonismo a vuestra boca, procurar que el maquillaje en los ojos no sea tan intenso. Es una forma de equilibrar vuestro maquillaje.

Y ¿para los novios?, ¿es que acaso ellos no salen en las fotos? Pues sí, y prácticamente tantas veces como la novia por eso también tenéis que tener en cuenta que vuestra piel debe resultar cuidada, limpia, hidratada e incluso algo maquillada. Hoy en día hay bases estupendas, que pasan totalmente desapercibidas y con unos polvos traslúcidos resultaréis estupendos para cualquier objetivo y para mantener la piel sin brillo y estable.

Si no vais a disponer de un maquillador o de un “Beauty Corner”  en vuestra boda (si estáis interesadas en uno podéis contactar conmigo ( www.marykay.es/mercedescalvillo ), sería estupendo que vuestra mamá, hermana, amiga… tuviera a mano un “Kit de emergencia” con lápiz de labios, polvos compactos o traslúcidos, máscara de pestañas waterproof, colorete… vamos, ¡lo básico para el retoque de emergencia!. Tened en cuenta que la boda es un evento largo, en el que los besos, abrazos, lagrimas… pueden hacer que vuestro maquillaje se resienta, por eso no vendrá nada mal.

Sólo me queda decir que practiquéis, usad diferentes colores para ver cuál es el que más os favorece y si al final decidís no maquillaos vosotras mismas, existen estupendos profesionales que estarán encantados de aconsejaos.

¿Os atrevéis?